Puedes generar
mucho impacto
si te comunicas
con claridad y estructura.

Sin que me quede nada por dentro, te puedo decir que a mis 50 años, he encontrado el propósito de mi vida.

Vengo de una familia con más de tres generaciones de educadores y llevo en mi sangre el amor por ayudar a los demás con nuestros conocimientos y nuestra experiencia.  

Desde pequeña, aprendí que, incluso lo que creemos insignificante, puede resultar de gran valor para otras personas. Ya sea algo que puedas hacer gracias a tus talentos naturales o a los adquiridos, siempre habrá alguien que necesite justamente eso que tú sabes hacer… y es así como impactamos positivamente en la vida de otros.

Recuerdo una clienta que tenía un negocio de lazos y adornos para niñas y quería ayudar a otros con lo que ella sabía hacer.

Con el curso online que creamos juntas, logró enseñar su arte a muchas personas, pero una historia en particular me conmovió profundamente.

Una de sus alumnas era una señora mayor que vivía en otra ciudad y que, debido a una enfermedad, había perdido las ganas de salir de la cama. Sin embargo, el simple hecho de aprender a hacer lazos le devolvió la ilusión.

Encontró en esa actividad una razón para levantarse cada día, un propósito que la llenaba de alegría y esperanza.

Esos momentos me recordaron lo poderoso que puede ser compartir lo que sabemos.

No te limites a impactar solamente a las personas que están cerca de ti…comparte tus conocimientos online y llega tan lejos como tú quieras.

Y hablando de llegar lejos, deja que te cuente mi historia. 

Hace 25 años emigré a Suiza. Dejé atrás mi bella isla de Cuba, con su sol, sus playas y su gente extrovertida para adentrarme en este maravilloso país lleno de paisajes hermosos y diferencias culturales. 

Fue un choque cultural, no te lo niego, pero gracias a mi formación como traductora e intérprete y mi mentalidad abierta, me integré muy rápido en la sociedad, enriqueciendo mi vida con algo nuevo cada día.  

Hace unos 5 años, luego de haber (casi) terminado con mi labor de madre a tiempo completo, me di cuenta de algo en lo que no había pensado antes: las herramientas que aprendí como traductora e intérprete y como profesora de idiomas, no solo me habían servido para traducir palabras. También me habían preparado para traducir emociones y transformar ideas complejas en mensajes claros y poderosos que conectan con las personas. 

Inspirada por esta revelación y por la educación que mis hijos recibieron en las escuelas suizas, me percaté de que el aprendizaje podía ser diferente.

Las metodologías suizas me enseñaron que la educación no se trata solo de memorizar información, sino de aplicarla en la vida real. Aquí, el enfoque está en el pensamiento crítico, en la autonomía del estudiante y en el aprendizaje experiencial. En lugar de enfocarse únicamente en la teoría, los niños aprenden resolviendo problemas reales, colaborando y creando.

Ese modelo despertó en mí una inquietud: ¿por qué no aplicar esos principios a la educación online? ¿Por qué no diseñar cursos que, en lugar de ser solo teoría, sean experiencias de aprendizaje que transformen vidas?

Fue así que, a mis 50 años, sentí que era hora de poner mis dones y talentos al servicio de los demás.

Así que agarré una bolsa y metí mis talentos naturales de organización y comunicación, mi experiencia, mi mente gráfica, mis conocimientos como traductora, educadora y experta en Psicomarketing, mis valores de confianza, cercanía, empatía, profesionalismo y excelencia, mi pasión y mi alegría contagiosa. 

Lo agité todo con fuerza y de ahí nació mi marca personal, creada para acompañar a otros a transformar sus conocimientos en cursos digitales que cambien vidas.

Porque enseñar es más que compartir información: es crear experiencias que marquen vidas.

Si estás listo para convertir tus conocimientos en un legado que inspire y transforme vidas,

¡no lo sigas posponiendo!

© 2025 Laura Schenk
Todos los derechos reservados

Scroll al inicio